¿Pan? Porque no has probado mi bagel de coco…

¡Buenas tardes hortera!

Estoy on fire con las recetas, pero es que como sabrás (y si no pues te enteras ahora), me encuentro en plena recuperación post parto y no soporto comer siempre lo mismo. Así que como mínimo dedico un ratito a la semana para crear recetas que hagan que no quiera tirarme por la ventana mientras comparto mesa con mi marido. A él le pirran las “guarradas” (las compra a escondidas porque sabe que le regaño), y a mí también, qué c***, pero yo llevo un estilo de vida saludable para mantener a raya mi trastorno alimentario. (Si te estás enterando ahora de mi enfermedad, te dejo el link del post en el que hablo sobre ella y te pones al día).

Pero vamos a lo importante, que me pierdo. Esta receta fue el resultado de un accidente en la cocina. Pretendía hacer donuts de coco, y cuando vi la masa, pensé: Lis, ya la has cagado. Hasta que desmoldé, los probé y pensé: j****, menudo triunfote. (Soy muy malhablada conmigo misma, no me lo tengas en cuenta, #pijademierda). Así que decidí bautizarlos como bagels porque tienen textura de pan. Pero ojo, ¡de pan dulce!.

La receta es apta para alérgicos o intolerantes al gluten, y para enferm@s por el coco como yo. ¿Qué será lo que tiene el negro coco? Ni idea, pero me encanta. Evidentemente son fit, sin azúcares añadidos, con grasas saludables y una buena alternativa para la barra de pan del chino. (Esa que está crujiente por fuera y bizcochada por dentro, pero que de sana tiene lo que yo de bien hablada). (Con pareado y todo, madre mía, estoy que me salgo).

Ya me dejo de tonterías, vamos a lo importante.

bagel de coco

Ingredientes:

  • 1 taza de espelta integral (por cuatro duros en Mercadona)
  • 1/4 taza de aceite de coco derretido
  • 2 cucharadas colmadas de coco rallado
  • 3 huevos
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 1 puñadito de sal
  • Unas 10 gotitas de sucralosa (solo si te gustan dulces, y la cantidad depende de ti)

Elaboración:

Precalienta el horno a 180º. Mezcla todos los ingredientes (primero los húmedos y luego los secos) y amasa con los dedos hasta que quede todo integrado. Rellena los moldes con forma de donut, previamente engrasados con aceite de coco. Si no tienes molde, no pasa nada, hazlos en forma de bollito y listo, #cerodramassiempresmile. Mételos al horno 15 minutos y ya los tienes.

Para el día que te levantes con ganas de dulce, puedes rellenarlos de queso crema y mermelada de frambuesa casera o de mantequilla de cacahuete y plátano. Para los días de salado, están tremendos con aguacate fileteado y huevo a la plancha. El contraste dulce-salado es brutal, así no tienes que elegir, ¿has visto qué bien?.

Y hasta aquí, la receta de hoy. Dedica media horita a elaborarla y me cuentas qué te ha parecido comentándome por aquí o por rrss, (no me seas ranci@).

¡Gracias por leerme (y aguantarme en días de tontuna, como hoy)!

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