Cómo superé y supero la bulimia, todos los días, gracias al fitness

¡Buenas noches horteras! 

Hoy no es 30 de noviembre, el día internacional contra los trastornos alimenticios, pero sí que es un buen día para ponerme delante del ordenador y abrirme en canal.

En mis posts siempre me gusta utilizar el humor para compartir mi visión de la moda y el maquillaje, pero perdóname que lo aparque en esta ocasión para, de verdad, darle la importancia que merece este tema.

A la hora de narrar una historia, siempre tengo en cuenta las 7 preguntas clave: who, what, why, when, where, how y how much. Y es así como voy a hacerlo para contarte como superé y supero, todos  los días, la bulimia gracias al fitness.

El who está claro, es mi historia y la prota soy yo.

El when y el where, te ayudarán a situarte en tiempo y espacio: todo comenzó hace doce años, cuando vivía en la que es mi ciudad natal, Barcelona.

El what es lo que más me cuesta explicar, pero allá voy. Mientras unas amigas y yo volvíamos de pasar el puente de diciembre esquiando en los Pirineos, un fallo técnico de la furgoneta, hizo que tuviéramos un accidente de tráfico. Muy traumático para mí, y mortal para Miryam, una de mis mejores amigas desde la infancia. Podría entretenerme dando mil detalles de esos momentos, es increíble como puedo volver a sentir ese frío de diciembre, ver ese cielo estrellado y recordar con detalles esa cara que cambiaría mi vida para siempre, pero esto es como una habitación que está cerrada con llave, cuando se abre se activan los recuerdos, y con ellos, sentimientos de dolor que prefiero que no afloren. Lo único importante de este capítulo, es que acompañé, en los últimos momentos de vida, a una de mis mejores amigas, y absolutamente nada sería igual desde entonces.

El estrés post traumático que sufrí, derivó, con el tiempo, en una profunda depresión y ésta vino acompañada de mi gran cruz, la bulimia.

Después de ir de médico en médico, de ingreso en ingreso hospitalario, mi familia dio con un centro especializado en trastornos alimentarios, el Centro abb de Barcelona. Y ahí es donde, despojándome de cualquier ápice de libertad, se logró controlar el síntoma (los vómitos en este caso), y hubo espacio mental para entender el why y el how me encontraba en esa situación. Ese es el punto en el que toca sentir de verdad, y sufrir sin miedo. Acabé dándome cuenta de que, como en cualquier trastorno alimentario, la obsesión desmedida por tener un cuerpo minúsculo, solo es una forma de controlar lo que no pude en su momento. Solo era la manera de ocupar mi mente en algo menos doloroso que lo que era incapaz de asumir, su muerte. También representaba la forma más cobarde de acabar con lo que era incapaz de retomar, mi vida.

Pensarás que el how much, no tiene mucho sentido en esta historia. Si bien es cierto que mis padres se gastaron lo que no tenían en tratamientos, el dinero no fue lo que más costó. Para responder a la pregunta del cuánto, la respuesta más adecuada sería: muchos años de sufrimiento de mi familia y mío (soy consciente del orden de la frase. Una madre es la única persona que puede darte la vida dos veces, la mía me la dio por partida doble, y sin ella hoy no estaría escribiendo estas líneas). Así que, sí, mis vivencias me hacen ser la persona que soy hoy, pero el precio a pagar es altísimo, no se reembolsa y el tiempo no se recupera.

Te preguntarás porqué te lo cuento, y es que hay varios motivos. Hace unas semanas una de mis amigas catalanas (a la que adoro, por cierto) me pidió un favor. Consistía en dejarme entrevistar por un par de alumnos suyos para su trabajo de investigación de 4rto de ESO, que por supuesto, era sobre los trastornos alimentarios. Me comentó que varias personas lo sufrían en su colegio y que sería bueno escuchar un testimonio real. Accedí, como lo hago siempre con este tema, porque hay muy poca conciencia de los motivos reales que llevan a una persona a caer en esta enfermedad. Se cree que la sociedad, a través de la moda y la publicidad, empuja a los jóvenes a sufrir este tipo de trastorno. Y sí, por supuesto que hay un factor sociológico que no ayuda en absoluto, pero el fondo es mucho más complejo. Así que ahí tienes el primer motivo de este post, darle voz a una enfermedad no entendida.

¿El segundo? porque aquí, en este espacio personal que es mi blog, hablo sobre fitness. Este estilo de vida me ayudó en su momento (y me ayuda actualmente) a aprender a comer. Aprender, sí. Cuando estás en tratamiento tienes que hacer un reset en cuanto al qué y al cuánto (después de tanto descontrol alimentario, uno pierde la conciencia de lo que es razonable comer), y si algo te enseña el fitness es el qué comer a según qué horas y cuales son las raciones recomendables en función de tu actividad física y metabolismo. Por no hablar de lo beneficioso que me resulta el deporte en momentos de ansiedad de mi día a día. Teniendo en cuenta que cuido de dos bebés que apenas se llevan 18 meses, sí a veces tengo ansiedad, como todas esas mamis que estarán asintiendo ahora mismo al leerme.

Y la tercera y última razón es que algo me chirría por dentro cuando, en mis posts, utilizo frases como “perder peso”/”perder grasa” si no me sincero contigo y te cuento que no soy ejemplo de hacer siempre las cosas bien, pero me esfuerzo por llevar una alimentación equilibrada, por mantener mi salud mental a raya, y como toda mujer que se quiere a sí misma, por sentirme guapa y a gusto en mi propia piel.

Tal vez te ha chocado el título (el “supero todos los días”), pero es que los TCA, la bulimia en este caso, es mi lucha diaria, y aunque ahora, después de muchos años de terapias varias con el fin de conocerme y entenderme, tenga herramientas para no caer haciendo según qué cosas, tiendo a gestionar mis emociones a través de la comida. Una de las preguntas de la entrevista que te comentaba fue: ¿consideras que estás curada? mi respuesta la tenía clara: no. Soy consciente de que será mi talón de Aquiles toda mi vida y que no puedo bajar la guardia, pero, si en el camino sigo dando testimonio como lo hago hoy con este post, y consigo ayudar a algun@ que esté pasando por algo similar, no diré que habrá valido la pena, pero algo bueno habremos hecho con mi sufrimiento. Hay pocas cosas que me hagan más feliz (además de unos churros con chocolate. Sí, no me he podido contener haciendo la bromita…), que ayudar a quienes, como yo, sufren por esta enfermedad.

Otro de los factores que seguramente te habrá sorprendido, es la imagen de portada. Y es que a través del maquillaje he ido plasmando, todos estos años, mis vivencias, emociones… No deja de ser un medio a través del cual, me expreso. Y esta imagen en concreto pertenece a una etapa de mi vida en la que, como ahora, sigo luchando.

Este post fácilmente tendría una segunda, una tercera e incluso una cuarta parte, (doce años dan para mucho y cada uno de los que me quieren podría hablar de como les afectó mi enfermedad, desde un prisma cada cual más doloroso), pero cuando supere mi pánico escénico, fruto de esta dosis de sinceridad, iré poco a poco poniéndole capítulos a esta historia que es mi vida.

Mi marido, al que tanto debo y tantísimo amo, me enseñó que somos libres de escoger qué actitud adoptar frente a los acontecimientos que se nos presentan en la vida y no podemos cambiar.

La verdadera libertad consiste en eso, ¿no te parece?

Siempre te agradezco que me leas, pero más aún en esta ocasión… ¡gracias gracias, gracias por leerme!

 

26 Comments

  • Reply maria 6 junio, 2017 at 10:01 pm

    Enhorabuena, Lis! gran paso de sinceridad con esta entrevista. Las que padecemos TCA te lo agradecemos! eres un gran ejemplo! Nunca podré agradecerte suficiente todo lo que has hecho por mí. Un besazo, hortera!

    • Reply Lis Valera 6 junio, 2017 at 10:34 pm

      ¡Gracias Maria! Lo has hecho tú, ¡es mérito tuyo! Otro beso!

  • Reply Sonia 6 junio, 2017 at 11:44 pm

    Eli, así te llamaba en el cole y no Lis! Estoy orgullosa de ti, has dado un paso increíble!!!! Eres una valiente!!! No es nada fácil lo que acabas de hacer, abrirte de esta manera. Sigue así, no dejes de luchar!!!

    • Reply Lis Valera 6 junio, 2017 at 11:49 pm

      ¡Gracias guapa! Es verdad que no ha sido fácil pero nada que valga la pena lo es. ¡Un beso fuerte!

  • Reply Ana 7 junio, 2017 at 12:06 am

    ? sólo puedo aplaudirte..

  • Reply Raquel 7 junio, 2017 at 12:13 am

    Q fuerte, Eli, yo viví tu accidente desde Valladolid, y yo tb te conocía por ese nombre por tu hermana por Mar, y nunca sabes la historia que lleva cada una…. Estoy impactada, por muchas cosas, pero desde luego que tus padres son un ejemplo de amor, que no se paran a pensar los contras, solo a devolverte la vida… Mucho ánimo. Me ayudó mucho

    • Reply Lis Valera 7 junio, 2017 at 12:15 am

      ¡Gracias Raquel! Sin mis padres nada hubiera sido igual… un abrazo!

  • Reply Alba Ortega 7 junio, 2017 at 8:57 am

    ERES MUY SOLIDARIA y AlTRUISTA por compartir todo esto! no te debe haber sido facil. Yo aun recuerdo con muchisima claridad ese dia y estoy de acuerdo contigo. Abrir segun que puertas aun sabiendo lo que hay detrás y aun teniendolo muy asumido, no es fàcil.
    El cielo estrellado, los focos de los coches pasando por la autopista que parecian muchas camaras con flax, el frio de diciembre … todo está allí y tu aún tienes más cosas… eres muy VALIENTE

    gracias por todo. siempre hemos estado unidas en la distancia y estoy encantado de eso.
    un abrazo enorme para ti y toda tu familia! te quierooo!!!

    • Reply Lis Valera 7 junio, 2017 at 9:47 am

      Gracias Alba cariño, efectivamente no fue fácil, pero nada que merezca la pena lo es! Un abrazo enorme! Yo también t’estimo!

  • Reply Nu 8 junio, 2017 at 5:19 am

    Lis eres sumamente valiente. La historia es terriblemente impactante y me alegra saber que estas en el buen camino. También padecí TCA y comparto esa sensación de vulnerabilidad porque es un trabajo diario, de autoestima… que sabes que nunca se cura.
    El tiempo ayuda a ver la enfermedad desde otras perspectivas y sin lugar a duda los afectos.
    ¡Te felicito! Valentía, honestidad y humildad porque es un historia muy compleja que te removerá muchos sentimientos.
    Eres una persona especial.
    Besote

    • Reply Lis Valera 9 junio, 2017 at 7:06 am

      Gracias Nu! Me imaginaba por algún comentario que compartíamos esto… el tiempo, el afecto y posts sinceros, sin duda, ayudan. Un abrazote enorme y gracias, de nuevo, por tus palabras!!

  • Reply Adriana 8 junio, 2017 at 9:33 am

    Eli, siempre a tu lado! Te recuerdo palabras que siempre me has trasmitido: valentía, amor, orgullo, ternura y esfuerzo. Te mando un súper abrazo! ❤️

    • Reply Lis Valera 8 junio, 2017 at 9:35 am

      Ay bonita… gracias!!!! Y yo siempre contigo, aunque nos separen tropecientos km. Te devuelvo ese súper abrazo!

  • Reply Clara 8 junio, 2017 at 9:52 am

    Eres una campeona! Te felicito x tu testimonio.

  • Reply Sara Mehrgut 8 junio, 2017 at 9:54 am

    ¡Lis! ¡¡¡¡¡ GRACIAS !!!!!
    Estoy convencida de que este acto de valentia, tras los muchos anteriores, tu relato, tu generosidad, va a ayudar a muchas personas. 🙂 yo se lo voy a compartir a unas cuantas.
    Olé! Olé la que convierte su lucha en un regalo para los demás ¡Ole tú!

    • Reply Lis Valera 8 junio, 2017 at 10:12 am

      ¡Pero qué manera tan bonita de verlo! Gracias Sarita. Tú sí que eres especial. ¡Un abrazote tremendo!

  • Reply Marta 8 junio, 2017 at 10:50 am

    Eli, muchísimas gracias. Que suerte ése familion que tienes. Me ha ayudado mucho éste relato tuyo tan real. Se mezcla sufrimiento, lucha, alegría, comenzar y recomenzar… Me siento identificada me hizo pensar y ayudó mucho. Que grande eres sigue así. Que impresionante que de un sufrimiento y una lucha continua se pueda hacer tanto bien. Ésas vivencias pienso que son las que más ayudan, a luego comprender a ayudar a la gente. También a perdonar
    Muchas gracias y yo me siento un poquito parte de esa vivencia porque rece mucho.

    • Reply Lis Valera 8 junio, 2017 at 10:56 am

      ¡Gracias Marta! Un familión… ¡que vale oro! Gracias por esos rezos que tanto bien seguro que hicieron. ¡Un abrazo!

  • Reply G R A C I A S - Lis Valera 8 junio, 2017 at 9:15 pm

    […] y después de desnudarme en mi último post sobre la enfermedad contra la que lucho desde hace doce años, es el turno de darte las gracias. […]

  • Reply Joana 30 junio, 2017 at 11:15 am

    Felicidades ELi, por el camino que has hecho y por el blog que has creado y con lo que lo has llenado.
    Eres una gran mujer, y muy valiente por cierto. Te conocí en tus peores momentos de la enfermedad (y tu a mi) y ahora me siento orgullosisima de ti por haber conseguido tanto amor a tu alrededor.
    Te deseo continuidad y que sigas con tanta energía para afrontar esta vida. Un beso enorme des de tierras catalanas!

    • Reply Lis Valera 30 junio, 2017 at 11:20 am

      Gracias Joana! Qué tiempos aquellos sí… te deseo lo mismo! Muchísimas gracias por tus palabras, yo te las envío desde la Capi!

  • Reply ¿Pan? Porque no has probado mi bagel de coco... - Lis Valera 26 junio, 2018 at 8:50 am

    […] raya mi trastorno alimentario. (Si te estás enterando ahora de mi enfermedad, te dejo el link del post en el que hablo sobre ella y te pones al […]

  • Reply Carta al padre de mis hijos - Lis Valera 4 julio, 2018 at 2:41 pm

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